No. Está escrito para personas sin formación en psicología: lenguaje sencillo, ejemplos muy cotidianos y explicaciones claras.

No necesitas saber teoría para entenderlo: te ayuda a poner nombre a dinámicas familiares y relacionales que a veces se sienten “normales” por fuera, pero duelen por dentro.

Y si eres psicólogo/a o estudiante, también puede servirte como lectura complementaria: da palabras, estructura y ejemplos para mirar los vínculos con más claridad.