Es algo que puede ocurrir y forma parte del proceso.
El objetivo no es “encajarte en una etiqueta”, sino usar el test como punto de partida para hablar de
ti.
Si algo no te encaja, lo revisamos juntos en la sesión de devolución: miramos ejemplos, matices, tu
historia… y ajustamos la interpretación para que tenga sentido contigo y con tu vida real.